Un extracto bancario, una historia clínica o un contrato no deberían viajar por correo o WhatsApp sin protección. Si el mensaje se reenvía por error o alguien accede al teléfono, el documento queda expuesto. Con una contraseña, el PDF no se puede abrir sin ella, aunque llegue a otras manos.
Paso a paso
- Entra a «Proteger PDF» en LeuPaPDF y elige el documento.
- Escribe la contraseña dos veces. El medidor te indica si es débil, aceptable o fuerte.
- Si quieres, marca también «Impedir imprimir», «Impedir copiar» o «Impedir editar».
- Pulsa «Proteger PDF» y descarga el archivo. Al abrirlo, cualquier lector de PDF pedirá la contraseña.
Cómo elegir una buena contraseña
- Que sea larga: una frase corta, como «Lluvia en Cali 2026!», es más segura y más fácil de recordar que «X7#k».
- Que no sea tu cédula, tu fecha de nacimiento ni el nombre de alguien cercano: son lo primero que se prueba.
- Envíala por un medio distinto al del PDF. Si mandas el archivo por correo, comparte la contraseña por mensaje o llamada.
Contraseña de apertura y restricciones: la diferencia
La contraseña de apertura impide ver el documento. Las restricciones (imprimir, copiar, editar) se aplican a quien ya pudo abrirlo: sirven para que un documento que compartes no se modifique ni se imprima con facilidad. Ten en cuenta que algunos programas pueden ignorar las restricciones; la contraseña de apertura, en cambio, es cifrado real (AES de 256 bits).
Consejo: Guarda la contraseña en un lugar seguro, por ejemplo en tu gestor de contraseñas. Si la olvidas, no hay forma de recuperarla: ni nosotros la conocemos, porque el cifrado se hace en tu navegador.
¿Y si después necesito quitarla?
Usa «Desbloquear PDF» y escribe la contraseña: obtendrás una copia sin protección. Sin la contraseña no es posible abrirlo, y esa es justamente la idea.